Candy Barr Ver en línea

Biografía

La vida de Juanita Dale Slusher

Nació en un pueblo pequeño de Texas, ya bailaba por dinero en Dallas antes de cumplir veinte años y pasó las últimas décadas de su vida rechazando visitas. Entre esos dos puntos está uno de los procesos judiciales más comentados de los años cincuenta en Estados Unidos.

Edna, Texas

Juanita Dale Slusher nació el 6 de julio de 1935 en Edna, Texas, la menor de los cinco hijos de Elvin Forrest Slusher, trabajador de la construcción, y de Sadie Mae Slusher. Le gustaba decir después que había sido un petardo con retraso, porque llegó al día siguiente del Día de la Independencia.

Su madre murió en marzo de 1945 por las lesiones sufridas al caer de un coche en marcha. Su padre se casó con Etta Agnes Goggans el 1 de junio de ese año, y la casa que vino después fue la que ella describió en entrevistas posteriores como dura. La abandonó siendo adolescente, según su propio relato a los catorce años, y se marchó a Dallas.

Dallas

Trabajó en un motel y luego sirviendo mesas antes de que los clubes la acogieran. Los hermanos Weinstein llevaban el Theater Lounge y el Colony Club, y fue allí, primero como chica de los cigarrillos y después como bailarina, donde recibió el nombre de Candy Barr y la orden de teñirse el pelo. Una versión del nombre dice que venía de su afición a los chocolates Snickers; es una historia de una sola fuente y conviene dejarla como lo que se contó.

Su número era un disfraz del oeste: sombrero tejano, botas y una pistolera baja con dos revólveres de fulminante de cachas nacaradas. Construyó el número sobre piezas como Nightmare, de Artie Shaw, y llegó a ser la bailarina más conocida de Dallas y, a mediados de los cincuenta, la mejor pagada. En 1955 el Colony Club la contrató por seis meses, presentados entonces como el compromiso más largo en la historia del local, y ese año nació su hija Troylene.

En octubre de 1954 se había casado con Troy Phillips, de Dallas. En enero de 1956 le disparó cuando él echó abajo la puerta de su apartamento; se le imputó un delito de agresión con arma mortal y el caso se archivó. La publicidad, dijo después, no le hizo daño: la gente venía por curiosidad a ver a la chica que disparó a su marido para defenderse.

El caso de la marihuana

Una noche de octubre de 1957 la policía de Dallas registró su apartamento y encontró menos de una onza de marihuana escondida en su sujetador. Ella sostuvo siempre que la detención había sido un montaje y que la droga era de otra persona. Un jurado la declaró culpable en febrero de 1958 y el juez le impuso quince años, una condena tan desproporcionada que los periódicos de Dallas publicaron cartas de protesta.

Siguió libre durante la apelación dos años más y los aprovechó bien. Fue cabeza de cartel en Los Ángeles y Las Vegas por hasta 2.000 dólares semanales, y la 20th Century Fox la contrató como asesora técnica de Seven Thieves (1960) para preparar a Joan Collins en el burlesque. Collins escribió después que Barr le había enseñado más sobre la sensualidad que todos sus años de contrato en el estudio.

En esos años estuvo relacionada con el mafioso de Los Ángeles Mickey Cohen, que pagó su fianza y estuvo un tiempo prometido públicamente con ella. La apelación se agotó a finales de noviembre de 1959, días después de su boda en Las Vegas con el peluquero Jack Sahakian, y entró en prisión el 4 de diciembre.

La unidad Goree

Candy Barr cumplió condena en la unidad Goree, la prisión de mujeres situada junto a Huntsville. Cosía uniformes de hombre en la fábrica de confección, seguía cursos de formación y leía a Emily Dickinson. Cantó con las Goree Girls y tocó la percusión en la banda de la prisión durante el rodeo penitenciario de Texas, que es donde se tomó, el 30 de septiembre de 1960, la única fotografía suya que no tiene restricciones, obra de un fotógrafo de agencia.

El gobernador John Connally le concedió la libertad condicional el 1 de abril de 1963, después de más de tres años dentro. Sus condiciones la mantenían a menos de treinta y seis millas de Edna y lejos de los locales de burlesque y de los bares. En marzo de 1964 se casó en Edna con un ferroviario, James Wilson; se divorciaron al año siguiente.

La entrevista sobre Ruby

Conocía al dueño de clubes de Dallas Jack Ruby desde alrededor de 1952. Los dos dijeron después que ella nunca había trabajado para él. Cuando Ruby disparó contra Lee Harvey Oswald en noviembre de 1963, agentes del FBI fueron a su casa de Edna y le tomaron declaración el día 26; el documento se archivó como Warren Commission Exhibit 1506. «El FBI pensaba que Ruby me había contado nombres, lugares y personas, y no lo hizo», dijo después. Recordaba que los agentes llegaron mientras preparaba la cena de Acción de Gracias.

Indulto y últimos años

El gobernador Connally la indultó por la condena de la marihuana y ella recordaba haberse enterado por él en 1967; otros registros fechan el indulto en 1968. Una nueva detención por posesión de marihuana en Brownwood en 1969, mientras cuidaba a su padre moribundo, se archivó por falta de pruebas.

Sus cincuenta y seis poemas de prisión aparecieron en 1972 como A Gentle Mind...Confused. En junio de 1976, a los cuarenta y un años, posó para Oui y concedió una entrevista a Playboy, y después dejó de aparecer en público. Vivió con sus animales en un lugar al que llamaba Fort Dulce, cerca de Brownwood, volvió a Edna en 1992 y desanimaba a las visitas. «Que el mundo busque a otra persona de la que hablar. A mí me gusta que me dejen sola», dijo a Texas Monthly en 2001.

Muerte y legado

Murió por complicaciones de una neumonía en un hospital de Victoria, Texas, el 30 de diciembre de 2005, a los setenta años. Las esquelas aparecieron en el New York Times, el Los Angeles Times y el Washington Post en los días siguientes.

El Burlesque Hall of Fame, antes Exotic World, la cuenta entre sus miembros y conserva sus huellas labiales en su colección. Texas Monthly ya la había incluido en 1984 entre los «perfect Texans» del estado, junto a figuras como Lady Bird Johnson. Una película biográfica anunciada en 1988 con Farrah Fawcett nunca llegó a rodarse. Ted Schwarz y Mardi Rustam publicaron en 2008 un libro sobre su vida.